Trigo, maíz, soja y clima en Rufino

La producción agrícola local pendiente del clima; incertidumbre ante el inicio de la campaña gruesa.
MAIZ

La crisis hídrica que afectó y afecta a nuestra región, provocó un sensible descenso en la superficie sembrada con trigo. La delegación Rufino del ministerio de la Producción, informó que los lotes sembrados con este cereal en la zona, muestran una buena evolución de ese cultivo. Agregando la recomendación de observar la posible presencia de «roya amarilla», un hongo que tiene condiciones de humedad favorables para su desarrollo. En cuanto al maíz, este mes se inicia la siembra. Y la situación aún complicada por encharcamientos en los lotes bajos, y los costos de siembra luego de una campaña difícil, harán que la superficie sembrada sea menor a la estimada. En relación a la soja que comenzará implantarse en octubre, el delegado de la Producción Mario Monti, estimó que «se va a sembrar todo lo que se pueda, pero hay que tener precaución con los lotes bajos porque estamos con saturación de suelos y napas altas, y hay que tener en cuenta que de acá a fin de año lloverán al menos 300 milímetros». Sobre los pronósticos climáticos para nuestra región, el ingeniero Monti explicó que el fenómeno Niño no se hará sentir, ya que la temperatura del Pacífico Ecuatorial no es alta. Pero sí lo es en el Atlántico frente a las costas de Argentina, Uruguay y Brasil, lo que provocará lluvias en nuestra zona. «Según las agencias climáticas, vamos a tener una primavera de normal a lluviosa. Pero con lluvias dentro de los parámetros normales, ya tendremos problemas por el estado actual de saturación y altura de napas», destacó el delegado de la Producción.

En este escenario, los productores viven un clima de incertidumbre en cuanto a las condiciones climáticas. Y muchos contratos de alquiler se renovaron con reducción de las superficies a alquilar, ya que algunos lotes siguen total o parcialmente encharcados. algunos arrendatarios, inclusive hicieron acuerdos con los propietarios de la tierra, para abonar el alquiler de lotes bajos siempre y cuando la soja pueda cosecharse, previendo problemas con las lluvias para la época de recolección de la oleaginosa. Pero la incertidumbre no es sólo de origen climático. También las subas y bajas del dólar influyen, y prueba de ello es que aún hay soja en los silos bolsa que no ha sido comercializada,obviamente evaluando la posibilidad de una nueva trepada de la moneda estadounidense.

Te puede interesar

Te puede interesar