Agujero negro en la Cooperativa

Sociedad 04 de noviembre Por
El servicio a los usuarios rurales arroja pérdidas por más de 2 millones y medio al año.

La Cooperativa Eléctrica de Rufino tiene 600 kilómetros de líneas rurales, para prestar el servicio a unos 148 asociados. Sólo dos de ellos tienen consumos que pueden considerarse de mediana importancia. El resto de los usuarios tiene consumos bajos, solamente el 35 por ciento de ellos supera los 100 kilowatts/hora por mes.

Todo esto, hace que la Cooperativa facture unos 408 mil pesos mensuales por la provisión de electricidad al sector rural; con la particularidad que solo el 15 por ciento abona la factura en término. Por otra parte, nada más sumando los gastos de mano de obra y materiales para el mantenimiento de las líneas rurales, la Cooperativa invierte 453 mil pesos mensuales. A esto deben sumársele los costos de amortización de los vehículos que se utilizan en esa tarea, los gastos administrativos, impuestos y el costo de la energía que la institución compra a la EPE para distribuir a los usuarios rurales. La ecuación económica, da como resultado una pérdida mensual de 222 mil pesos, o sea 2,6 millones de pesos anuales. Esos «números rojos» se incrementan notablemente, cuando se registran tormentas que producen daños importantes en el tendido eléctrico rural. En la institución de calle Cobo, el «agujero negro» financiero del sector rural está hoy bajo la lupa. Ya que esa pérdida inevitablemente debe ser compensada con lo que abonan por la factura de energía el resto de los usuarios (residenciales, comerciales). Una de las soluciones posibles ya fue analizada hace un tiempo, y es solicitar a la EPE un aporte especial para el sector eléctrico rural. O bien una medida más drástica, que sería pedir a la Empresa Provincial de Energía que se haga cargo del servicio rural, liberando a la Cooperativa de esa responsabilidad.

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