Se dieron cuenta que el agua no sale de La Picasa

Regionales 31 de mayo de 2018 Por
El «descubrimiento» aparece en un informe de Marcos Peña a la diputada Lucila De Ponti; pero la solución que propone es hacer un desvío más alto para la ruta 7.
PIC

Hace alrededor de 20 días, la diputada nacional del Movimiento Evita, Lucila De Ponti, visitó Rufino y entre otras cosas recorrió junto a la referente local de esa agrupación, Cristina Navarro, la zona de la laguna La Picasa y el sector de la ruta 7 cortado por el agua hace ya un año. Luego de observar personalmente la situación, la legisladora nacional pidió un informe al ministro Marcos Peña. Pocos días atrás De Ponti recibió ese informe del Jefe de Gabinete nacional, y se lo remitió al Movimiento Evita de Rufino. La respuesta de Peña Braun a la diputada nacional es sorprendente. El funcionario nacional inicia el informe aceptando que «el anegamiento de la Ruta Nacional 7 a la altura de La Picasa no se debió a una insuficiencia en cuanto a la infraestructura vial, sino hidráulica». Y que el anegamiento de la ruta se produjo «por el notable incremento en el nivel de la laguna».

Aunque en nuestra región todos sabían que la laguna se devoraría la cinta asfáltica si no se abrían canales de salida hacia Buenos Aires para el agua de La Picasa, entre febrero y abril de 2017, dice Peña, «se colocaron 70 mil toneladas de piedra» sobre el terraplén de la 7, con un costo de 100 millones de pesos. «Frente a este panorama hay que dar una solución hidráulica, avanzar con las obras en el Salado, y esto es posible trabajando en equipo...», reconoce Peña Braun. Pero al final del informe enumera una lista de «medidas que ha tomado el Poder Ejecutivo» respecto a La Picasa, y entre esas medidas sólo hay una mención a obras hidráulicas de fondo: «se evaluaron alternativas de medidas estructurales, como ser la salida al Río Paraná o al Arroyo Pavón». Del resultado de esas «evaluaciones», no hay mención. Y de la salida natural del agua de hacia Bs. Aires, nada.
De lo que sí da precisiones el jefe de Gabinete, es del «desvío de 28 kilómetros al sur de la laguna» que construirá Vialidad para restablecer el tránsito en la ruta 7. «El mismo comenzará a ejecutarse a mediados de 2018 y se estima finalizar los trabajos en 2019», afirma. Y agrega que ese desvío no se inundará, «ya que se encontrará por encima de cualquier punto de desborde de la laguna», dice el informe.
En síntesis, luego de un año con la ruta cortada, el gobierno nacional llegó a la conclusión que el problema no es la altura de la ruta 7, sino la altura que alcanza La Picasa durante épocas de grandes lluvias. Pero la solución que propone no es sacar el agua hacia donde debe ir (Buenos Aires), sino hacer la ruta más alta. Será como dicen en Castellanos, «con el desvío nuevo nos vamos a inundar peor (porque puede funcionar como un dique), pero no se cortará la 7». (Foto La Tribuna del Sur, mayo 2018)

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