Crisis en el campo, la economía rural bajo el agua

Sociedad 19 de mayo Por
Soja que no se puede cosechar, trigo que no se podrá sembrar, contratos de alquiler sin cerrar y dudas sobre la próxima campaña.
INFOCAMPO

La economía rufinense siente cada vez más el cimbronazo que sacude a la producción agrícola como consecuencia de las inundaciones. Se estima que entre un 25 y un 30 por ciento de la soja aún no ha podido cosecharse, y difícilmente se pueda levantar si persisten las condiciones climáticas adversas.

Por otra parte la soja que se ha cosechado, permanece en su mayoría almacenada en silos bolsas en los campos, sin posibilidad de ser trasladada por falta de caminos transitables. Esos granos han sido cosechados con un alto índice de humedad, generalmente por encima del 16 por ciento que se aconseja como límite para almacenar en silos bolsa, y esto implica riesgos de fermentación y grandes pérdidas después de 30 días de almacenaje. En este escenario, con suelos encharcados y lotes de imposible acceso, muy pocos piensan en la siembra de trigo que debería iniciarse el mes próximo. Y peor aún, muchos temen que si los pronósticos se confirman con un comienzo de primavera más lluvioso de lo normal, tampoco puedan sembrarse maíz y soja, y la próxima campaña gruesa sería un fracaso. Esto explica por que, los propietarios de campos en la zona no han cerrado aún ningún contrato de alquiler para la campaña 2017-18. Y también explica el apuro de muchos productores, pidiendo a sus proveedores que no presenten los cheques entregados. «Lamentablemente, tenemos por delante 8 o 9 meses muy complicados para el campo, y eso ya se está sintiendo en la economía de Rufino...», diagnosticó un conocedor de la actividad productiva local.

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