Informe Especial: Otra mirada sobre las inundaciones

Sociedad 13/03/2017 Por
"Antes llovía igual, y no nos inundábamos..."
Monti

El lunes pasado, durante una Jornada sobre los problemas hídricos en el departamento Gral. López organizada por el senador Lisandro Enrico, presentó un estudio sobre el tema el Grupo Técnico del Sur de Sta. Fe (GTSSFe).
Ese grupo de profesionales pertenecientes al INTA Venado Tuerto, ministerio de la Producción, Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR, Grupos Crea y Cambio Rural, ofreció una mirada distinta sobre el problema de las inundaciones. Y explicitó una propuesta basada en modelos matemáticos y datos históricos de la realidad hídrica y productiva en la región.
El ingeniero agrónomo Mario Monti (foto), representante en Rufino del ministerio de la Producción provincial, forma parte del GTSSFe, y explicó a La Tribuna del Sur los detalles de esa propuesta.

«Lo central es preguntarse qué ha cambiado. Con sus ciclos y particularidades, si se revisan los registros históricos no puede afirmarse que ahora llueve más que antes. Siempre llovió, pero hoy nos inundamos. Hay que preguntarse qué es lo que cambió...», reflexiona el ingeniero Monti.
Y graficó sus palabras mostrando registros de lluvias. En el quinquenio 1972-1977 llovieron en promedio 1.156 milímetros anuales. Y entre 2010 y 2015 ese promedio anual fue de 911 milímetros. Y sin embargo, comparando las fotografías satelitales de esos quinque-nios, la región está mucho más saturada de agua en 2015 que en 1977.
Lo mismo sucede cotejando fotos satelitales de la década del 80 con otras actuales, en años en que los registros de lluvias son similares.
El ejercicio de comparación de los datos es irrebatible. Con diferencias de entre 90 o 100 milímetros anuales, la cantidad de agua acumulada es mucho mayor en la actualidad.
«Esto nos lleva a hacer un análisis profundo, para buscar soluciones a nivel general, no soluciones coyunturales», dice Monti.
Y agrega que por ejemplo en los años ´70, en períodos en que llovieron la misma cantidad de milímetros que en períodos de este siglo, no había obras hídricas. Y sin embargo los a-negamientos eran mucho menores.
Esto, agrega el profesional del ministerio de la Producción, es para el GTSSFe una clara muestra de que las obras hí-dricas, si bien son necesarias para regular el agua, no son suficientes. Y la causa de los anegamientos debe buscarse en los cambios que durante la última década, se dieron en el modelo productivo imperante en la región.
En este aspecto, destaca Monti, el estudio de las napas freáticas fue determinante para la elaboración de la propuesta. Con la misma cantidad de lluvias que en décadas anteriores, en los últimos 10 años las napas freáticas se elevaron en toda la región agrícola. Y por supuesto también en el Dpto. Gral. López.
«Lo que cambió en los últimos 15 o 20 años, fue el uso del suelo. En Gral. López pasamos de 300 mil hectáreas dedicadas a la agricultura, a tener ahora 800 mil. Esa es la gran diferencia. Antes había un 25 por ciento de agricultura y un 75 por ciento de ganadería y pasturas. Ahora esa proporción se ha invertido, y hay un 75 por ciento de agricultura», explica Monti.
Y afirma que el mayor impacto de las lluvias es producido por ese factor, es decir el cambio del modelo productivo, con el consiguiente incremento de la superficie agrícola y retroceso de la ganadería.
La propuesta que el lunes pasado presentó el Grupo Técnico en la Sociedad Rural de Venado Tuerto, tiene como base el análisis de un Area Piloto que es una subcuenca que abarca Venado, Maggiolo, San Eduardo y otras localidades vecinas. Allí se aplicó el modelo compu-tarizado elaborado en base a datos reales de esa zona. Y se llegó a un modelo de reordena-miento del uso del suelo, que garantiza una tendencia descendente en el nivel de las na-pas freáticas en el mediano plazo (4 a 5 años).
Ese reordenamiento, implicaría destinar el 65 por ciento de la superficie a la producción mayormente agrícola.
El 18 por ciento de la superficie debería utilizarse para la actividad ganadera.
El 22 por ciento de la superficie se tendría que destinar a pasturas y plantación de árboles. Y el 5 por ciento restante estaría ocupado por las lagunas naturales.
Ese reordenamiento del uso del suelo, explica Mario Monti, está elaborado sobre datos de la realidad. «No son especulaciones técnicas, son daos reales. La propuesta presenta una situación parecida a la que había hace 30 años en esa misma zona, y la tendencia a la baja de la napa freática era constante. Hoy, con el uso actual del suelo, la tendencia de la napa es ascendente».
Para graficar su razonamiento, el representante del ministerio de la Producción señala que, «la Cuenca de La Picasa tiene 500 mil hectáreas; bueno... 32 mil hectáreas de árboles consumen 5 metros cúbicos por segundo de agua. Eso es el mismo caudal que se necesita sacar hoy de la laguna para que comience a normalizarse y no tape la ruta... Si hace 10 o 15 años hubiéramos comenzado a reordenar el uso del suelo y plantar árboles, hoy no se correrían los riesgos que se están corriendo...», concluye el ingeniero Mario Monti.

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