INFORME ESPECIAL: La región ante una de las crisis más graves

Caos en medio del agua y un futuro incierto, con consecuencias sociales y económicas aún impredecibles.
PICAANAL

El agua acumulada en la región, y la que sigue llegando desde zonas más alejadas, ya está provocando una situación caótica cuyo desenlace es difícil prever. El Departamento Gral. López en el sur santafesino. El Partido de Gral Villegas en el noroeste bonaerense, y el Departamento Roque Sáenz Peña en el sur cordobés, están seriamente comprometidos y con un alto porcentaje de su superficie anegada. Si bien los cascos urbanos no han sufrido inconvenientes muy graves (con la excepción de Melincué en este momento), las zonas rurales están atravesando una situación sin precedentes, tanto por la magnitud como por la extensión del fenómeno hídrico. (Foto: uno de los canales que desaguan en La Picasa)

Tambos cerrados, familias aisladas y forzadas a evacuar sus viviendas rurales, caminos intransitables, escuelas rurales cerradas, ganado vacuno trasladado a otras zonas, cultivos perdidos o sin posibilidad de ser cosechados, rutas nacionales y provinciales cortadas. El panorama es desolador, y sus consecuencias sociales y económicas aún no pueden estimarse, pero se descuenta que serán gravísimas y se sentirán especialmente durante el invierno próximo. «Ya se perdió el 30 por ciento de la soja porque está bajo el agua, lo que se pueda cosechar rendirá mucho menos de lo esperado y para la mayoría es imposible sacarlo de los campos..., creo que todavía muchos no tomaron conciencia de lo grave que es esto, está todo parado...», se lamentaba un productor. Y graficaba su opinión con un diagnóstico inapelable, «estamos con el agua al cogote y no hay por donde sacarla...». El mediano plazo tampoco es muy alentador, si bien se espera que el tradicionalmente seco invierno ayude a descomprimir la crisis, los pronósticos anuncian una primavera más lluviosa de lo normal. Coletazo del Niño que se aquerenció en estos pagos. ¿Secarán lo suelos como para sembrar trigo en invierno? ¿Las lluvias de primavera darán tiempo para la siembra de soja? Entre lagunas, charcos, caminos devenidos en riachuelos y napas a flor del piso, todos los interrogantes tienen respuestas inciertas. Otros se preguntan quien tiene la culpa de todo esto. ¿El cambio climático, los canales clandestinos, la ausencia de obras hidráulicas, el monocultivo sojero? La pregunta, dicen los entendidos, contiene la respuesta. Es todo eso junto. Y de ahí lo grave de la cuestión. Algo hay que hacer con cada una de esas causas; con excepción del clima, lo demás puede modificarse. Si se sigue haciendo lo mismo, se obtendrán siempre los mismos resultados, o peores.

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