PERICIA

Contratapas 22 de julio de 2017 Por
Contratapa de La Tribuna de Rufino, sábado 15 de Julio de 2017.
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     Recordarán ustedes que un par de semanas atrás, dedicábamos esta contratapa a la inquietud de varias viejas de barrio Germán Muñoz, intrigadas porque luego de una prolongada observación, no habían visto residuo sólido alguno surgiendo de la tubería provisoria que vuelca los excedentes cloacales en una cámara ubicada en Carballeira y Crouzeilles, mientras se cambia el caño de la colectora. Ante mi falta de conocimiento sobre Sorongología Aplicada, pedimos a los lectores que colaboren en el develamiento de la misteriosa ausencia de terencios. Y las respuestas han sido variadas.
     Un lector de indudable procedencia populista, escribe teorizando sobre la cuestión desde su óptica opositora. «Estimado Hache, me extraña que usted no se haya dado cuenta de las causas socioeconómicas del fenómeno que preocupa a las señoras de su barrio. Es más que evidente mi apreciado amigo, la biología indica que la evacuación de sólidos es directamente proporcional a la ingesta de los mismos. Y la gran mayoría de la población, ha cambiado el bife a la plancha por el mate cocido con pan duro. La arraigada costumbre de mojar el pan en el mate cocido, con el consiguiente ablandamiento y dilución de la tostada o rodaja de mignon, termina de explicar el fenómeno que tanto intriga a sus vecinas. Si esto sigue así, compañero Hache, yo mismo publicaré un clasificado con el siguiente texto: Vendo Inodoro Poco Uso. Casi 0 km...», nos dice el lector populista.
     Otro lector hace su aporte al esclarecimiento de los hechos. Y evidentemente lo hace desde el otro lado de la grieta. «Vamos Hache, a vos y a las viejas de tu barrio no hay nada que les venga bien. Recibimos la pesada herencia de la colectora destruida, y ahora que la cambiamos el problema es que no aparecen los terencios. ¿A quién le importa?, parece que el asunto es quejarse. Para tu ignorancia y la de tus vecinas choripaneras, te digo, los sólidos se licúan en el medio corrosivo de los fluidos cloacales. Seguro que tus vecinas cobran algún subsidio, y por eso les sobra el tiempo para sentarse toda la tarde a mirar el caño ese. Ya se lo vamos a sacar al subsidio y van a tener que agarrar la pala. Y vos Hache, groncho villero, usá tus neuronas para algo más productivo que escribir pavadas...», y siguen adjetivos irreproducibles. En fin, es la parte jodida de la democracia, vio, hay que bancarse lo que venga.
     Otro más, de origen francamente conspirativo. Porque es así, hay gente que ve una conspiración detrás de cada cosa. «Habiendo leído su contratapa del sábado primero de julio, y luego de investigar sobre el te-ma propuesto por las respetables damas de su prestigiosa barriada, me veo en la obligación de trasmitirle los resultados de mis pericias técnicas, efectuadas sobre el extenso recorrido de la red cloacal de nuestra ciudad. Y mi conclusión es que estamos frente a una maniobra de carácter rayano con lo defraudatorio. Es innegable que los residuos sólidos desaparecen en el camino. Y por vivir cerca del tubo que fue objeto de la primaria observación, debo describir el experimento científico que me permitió la revelación del misterio. A partir de una ecuación matemática de mi autoría, comprobé que mis residuos sólidos demoran, desde mi inodoro hasta la boca del caño en cuestión, exactamente un minuto con cuarenta y dos segundos. Tiempo suficiente para higienizarme, subirme los lienzos y llegar corriendo hasta al esquina de Crouzeilles y Carballeira. Fue así que luego de una dieta a base de arroz, fui de cuerpo (con perdón de la expresión) y llegué al tubo justo a tiempo para ver pasar el sólido (y doloroso) producto de mi esfuerzo. Pero no pasó nada, bueno, no pasó... usted me entiende. Sólo líquidos pasaron. Es decir, alguien sustrajo por el camino el producto de mi propiedad, porque legalmente sigue siendo mío. Ahora bien, ¿sabe usted a cuánto cotiza en el mercado la tonelada de esa materia para la elaboración de fertilizantes? No hay dudas, la obra de cambio de la colectora, es una pantalla para el tráfico ilegal de materia fecal. Atte. D.F.K». Chupate esa mandarina.

H.B.

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