INFORME: cómo se vive la crisis en Rufino

Sociedad 18 de mayo de 2018 Por
La economía local en pausa, cae el consumo, suben los precios.
CRISIS

La crisis financiera que se desató en los últimos días, vino a profundizar el ya complicado panorama de tarifazos, inflación y caída del poder adquisitivo merced a paritarias por debajo del índice de precios. Quizás en todos los rincones del país la crisis se viva de manera similar, o quizás no. Por ello, La Tribuna del Sur consultó a varios actores de la economía local, pidiendo sus opiniones sobre la microeconomía local en la actual coyuntura.
«En Rufino lo que yo noto es miedo, la gente tiene miedo y en la economía eso produce una parálisis», afirmó un economista local.
«Vos ves el centro y muy poca gente entra a los negocios, todos guardan la tarjeta de crédito para épocas mejores, o para la comida. El que pensaba comprar un par de zapatillas o una campera para el invierno, piensa que tendrá que pagar la luz, el gas, la comida, el alquiler..., y lógicamente prioriza eso», agregó.
«Eso de que en Rufino la economía se mueve con el campo, es relativo. Serán 150 familias las que tienen campo, no mueven la aguja del consumo. Lo demás depende mucho de los sueldos del estado; nacional, provincial o municipal. Y la idea de que se viene un achique grande en el estado paraliza más, mete más miedo. Todos se cuidan y compran lo indispensable, es lo que está pasando en los últimos días. Y los que deben algo postergan el pago, eso también se siente», redondeó nuestro economista.
Los comerciantes locales consultados para este informe, coincidieron en que se está dando un fenómeno paradójico. Confirman que las ventas se redujeron al mínimo. Pero también en que los proveedores siguen aumentando los precios, y todo se encarece.
Un ejemplo lo dio el propietario de un super mediano de Rufino. «La gente compra lo imprescindible, volvió eso de ‘dame 50 pesos de picada y 20 de cebolla’, que hasta ahora no pasaba», contó a este cronista. Sobre el mostrador de la verdulería medio pimiento daba testimonio de lo dicho, se compra lo justo.

En el rubro indumentaria, los testimonios recogidos no fueron más alentadores. «Las ventas bajaron mucho y ya se pone difícil sostener los costos fijos, sé de algunos que ya están pensando en cerrar», comentó un comerciante de ropa consultado para este informe.
«Menos mal que esto nos agarró con las compras hechas para el otoño invierno, ya dimos los cheques..., ahora hay que levantarlos. Pero por lo menos compramos a otro precio. Ahora se ajustan todos los días. Pero el problema es sostener los costos fijos con las ventas por el piso», confirmaba otro.
El rubro inmobiliario es otro sector que siempre, refleja de manera inmediata el humor de la microeconomía rufinense. «Las operaciones se pararon todas, está todo paralizado. Menos unas pocas operaciones de campos porque es gente que compra y vende en dólares, tienen su economía dolarizada; la hectárea se cotiza en dólares y la soja también. Pero todo lo otro se paró», explicaron en una inmobiliaria local.
En el mercado inmobiliario, la crudeza de la crisis se refleja especialmente en el rubro alquileres. Una operadora del mercado local proporcionó cifras realmente alarmantes. El 20 por ciento de las viviendas que tiene alquiladas y administra, fueron desocupadas porque los inquilinos ya no podían pagar el alquiler.
«Ayer vino un hombre a entregarme las llaves porque ya no le alcanza para pagar el alquiler, me las entregó llorando; él y la hijita vinieron llorando, esto que está pasando es una mierda», graficó sin contener su propia angustia. Es la crisis y según algunos, aún no ha llegado lo peor.

Te puede interesar