CONTRATAPA: Ruinas

Contratapas 15 de febrero de 2017 Por
Contratapa Edición sábado 11 de febrero de 2017
Cont.Ent.11-Feb.

La anterior contratapa, como era de esperarse, me hizo acreedor a algunos epítetos irreproducibles de parte de varios lectores. Mi vieja, les aclaro, no tiene ninguna responsabilidad en cuanto a mis posturas políticas e ideológicas. Dicho esto agradezco especialmente a los que mandan correos compartiendo mis puntos de vista, son los que compran el semanario, los otros lo leen de prestado o por internet.


Volviendo a la bandeja de entrada, los que me castigan impiadosamente por las críticas al macrismo, me recuerdan los bolsos de Lopecito y las estancias del Lázaro. Mirá vos, que debate interesante, pelearnos para ver quien tiene más chorros en sus filas. Déjenme de joder.
¿Cuántos bolsos se necesitan para meter los setenta mil millones del Correo que se autoperdonaron? Serían quinientos ochenta y tres bolsos, cuatrocientos metros de tapial, dieciséis conventos y cuarenta y cuatro monjas. Que debate interesante muchachos... Esa manera de interpretar la política nos llevará a la ruina. Mejor hagamos fuerza para que cada uno rinda cuentas ante la justicia y asuma las consecuencias. Eso sí, tratemos que la Señora Justicia tenga la venda bien puesta sobre los ojos, y no espíe por debajo para castigar a unos y ser indulgente con otros.
Hablando de ruinas, el otro día fui al parque a estirar un poco los músculos, y observé algo sobre lo que una lectora me había escrito hace un par de semanas, y quedó en el archivo. Me preguntaba esa lectora por unas extrañas estructuras rectangulares construidas con piedras, que se autodecoraron con yuyos y malezas varias. Pueden verse en el ángulo del parque que da sobre calle Moreno, y también en el lateral frente a la pista donde va la gente para aprender a manejar.


Esas estructuras, respondo a la lectora, son ruinas que pertenecen a la cultura Tucánica, y datan del Siglo I (AN) -Antes de Natalio-, están estratégicamente diseminadas en el parque, con finalidad aún indeterminada por los arqueólogos de la era Nataliana.
Los científicos natalianos siguen investigando ese legado de la cultura Tucánico Galeana. Y suponen que fueron construidos para oficiar de maseteros, con el fin de engalanar con flores esos sectores del parque. Aunque algunos pergaminos encontrados en los archivos pertenecientes al Siglo I (AN), indican lo contrario. Y revelan que esas estructuras pétreas tenían destino de parrillas. Pero bueno, como todos saben, los parámetros de la ciencia se adaptan a la cultura dominante. Y la arqueología no es una excepción a esa regla.


Aunque usted no lo crea estimada lectora, esto me lo confirmó el propio Natalio I. Y le cuento porque vale la pena.
Resulta que el otro día cuando fui al parque, el Nata estaba dando vueltas a la pista para bajar la panza. Y coincidimos en los pórticos, donde el tipo se dedicó a hacer como cincuenta vueltas pajarito, supongo creyendo que el abdomen se gasta en contacto con los caños. Bueno, mientras daba una vuelta pajarito y todavía cabeza abajo, me confirmó que las antiguas ruinas tucánicas se transformarán en maceteros. Se lo confirmo, estimada lectora, y lo siento por los asadores.


Cuando me fui del parque el Nata todavía giraba y giraba dando vueltas pajarito, y me saludó a la pasada mientras completaba el vigésimo giro. Mientras caminaba y espantaba los mosquitos, pensaba en esa característica tan peculiar de nuestro pequeño imperio del sur sur. Cada nuevo emperador relega a la arqueología lo construido por el anterior, como si se tratara de una civilización aniquilada por una peste o un bíblico diluvio. Y comienza una nueva era, sobre las ruinas de la anterior. Que problema compañero, no poder aprovechar los cimientos hechos por el otro para poner ladrillos arriba.


Y bueno, así es la cosa mariposa, veámoslo por el lado bueno. Esa peculiaridad de nuestro pequeño imperio sursureño, nos abre la puerta a múltiples juegos de la imaginación y las artes futurológicas. Por ejemplo, ¿qué hará la próxima civilización que suceda a la actual, con los limitadores de altura?


Me animo a suponer que, siguiendo con el arte floral que nos ocupa en esta contratapa, se transformarán en hermosas pérgolas donde trepen esplendorosas rosas chinas y enredaderas. Total, si los bondis se las llevan puestas, el follaje amortiguará el impacto contra el parabrisas.

H.B.
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