Siguen cayendo las ventas en Rufino

Sociedad 02 de noviembre de 2018 Por
Alarma en el comercio, siguen aumentando los precios en productos de mayor consumo.
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«Si comparo con lo que vendía hace un año atrás, hoy vendo entre un 40 y un 50 por ciento menos», se lamentaba ayer un comerciante rufinense de artículos de consumo masivo. En otros rubros la baja en las ventas es aún peor. En tanto, un economista local graficaba la situación opinando que «la capacidad de pago de los que tienen un sueldo fijo está sumamente restringida, y por ende a quienes vivimos de los que tienen un sueldo fijo nos pasa lo mismo...». Y agregaba que «después de pagar gas, luz, agua, impuestos, combustible para el vehículo, celular y alimentos, no queda casi nada..., y eso si alcanza para todo eso».
Mientras tanto, noviembre llega con nuevos aumentos. Ayer los distribuidores de mercaderías ya descargaban artículos con un 10 a un 13 por ciento de incremento (como por ejemplo la cerveza y otras bebidas); para mañana se espera una suba de entre un 5 y un 7 por ciento en los precios de los combustibles; y ya aumentaron 75 por ciento en el año.

La inflación no se detiene. Pero la inflación real poco tiene que ver con la que publica el Indec. El núcleo de insumos masivos que constituyen la canasta básica de una familia, como alimentos y servicios esenciales, se incrementaron más de un 100 por ciento en lo que va del año. Eso sucede porque el Indec mide la inflación tomando en cuenta la variaciones de precios de insumos no esenciales. «Un viaje en avión de Buenos Aires a Mendoza, bajó y en una low coast cuesta menos que un asado para cuatro personas», ejemplifica uno de los consultados para este informe. Para calcular la inflación, el Indec usa «ponderadores del gasto», una matriz de consumo que había cambiado en 2005 para acercarse más a la realidad de lo que gasta una familia tipo. El actual gobierno volvió al «ponderador de gasto» anterior a 2005. En ese cálculo se estima que una familia gasta en vivienda, servicios, alimentos y bebidas, el 36,7 por ciento de sus ingresos. Y que en esparcimiento, hoteles y restaurantes, gasta el 18,3 por ciento de sus ingresos. Algo muy alejado de la realidad, ya que hoy quienes llegan a fin de mes, en el mejor de los casos gastan al menos el 70 por ciento de sus ingresos en vivienda, servicios, alimentos y bebidas. Y en otros casos todo el sueldo se va en pagar esos insumos.

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