Tras los muros, sordos ruidos

Un vecino en la 7ma. banca, pidió a los concejales que revisen la ordenanza de ruidos molestos.
AROBERTO

Esta mañana y antes de iniciarse la sesión ordinaria del concejo deliberante, el vecino Roberto Navilli hizo uso de la séptima banca (foto) para referirse a la ordenanza que regula y sanciona los ruidos molestos. Luego de relatar que vive cerca del bar ubicado en Cobo e Italia, y que ya ha solucionado su problema mediante un acuerdo con el propietario del bar quien instaló material insonorizador, se explayó sobre la necesidad de rever la ordenanza.

Navilli explicó que la ordenanza en vigencia permitía sonidos de hasta 45 decibeles fuera de los locales, y 60 decibeles en el interior. Y que fue reformada en 2016 elevando la cantidad de decibeles permitidos a 55 en el exterior y 80 dentro de los locales, lo que sería dañino para la salud. También señaló la importancia de la "presión acústica" generada por esos niveles de ruido, especialmente cuando se trata de sonidos graves. Roberto Navilli dejó a los concejales un estudio técnico sobre el tema, para que sea analizado en el ámbito del legislativo.

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