Rufino y el G-20

Ruta 7, ferrocarril San Martín y soja, tres temas de la cumbre mundial que repercuten en la economía local.
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Aunque haya parecido lejana para nosotros, habitantes de la llanura pampeana, la cumbre del G20 realizada en Buenos Aires tendrá consecuencias por estos pagos. Consecuencia 1: el presidente de los EEUU apalancó muy fuerte a las empresas estadounidenses, para que hagan obras en Argentina desplazando a empresas nacionales, y especialmente apuntando a frenar el avance de constructoras chinas. En ese contexto y con el plan de Participación Público Privada en pleno naufragio, Trump posicionó a la norteamericana Astris para que se haga cargo de las obras en ruta 7. Es decir construyendo «ruta segura» de Junín a San Luis, la Variante La Picasa (nuevo trazado), y la «ruta segura» en la 33 desde Rufino a Villegas. Cartellone no puede ejecutar la obra por falta de financiación, y los chinos aspiraban a reemplazarlo. Consecuencia 2: el presidente chino Xi Jinping acordó con Macri varias obras de infraestructura, entre ellas la renovación de vías en la línea San Martín entre Rosario y Mendoza, con una vía nueva entre Rufino y Sta. Teresa. La obra incrementaría el transporte de cargas, pero también podría posibilitar el retorno del tren de pasajeros entre Rufino y Rosario.

Consecuencia 3: la tregua de 90 días establecida por Trump y Xi Jinping en la guerra comercial entre ambas naciones, se reflejó inmediatamente en el precio internacional de la soja, que subió unos 6 dólares. En el mercado local cotiza por encima de los 9.200 pesos la tonelada. Para la próxima cosecha gruesa (marzo-abril), será importante lo que suceda antes con las compras de soja norteamericana por parte de China.
En cuanto a la ruta 7 para los estadounidenses de Astris y el ferrocarril San Martín para la china CRCC (China Railway Construction Corporation), ambas requerirán mano de obra que podría ser contratada localmente. Y serían un soplo de alivio para la golpeada economía rufinense. Pero por el momento, vale aclarar, se trata de convenios y catas de intención, que deben sortear trámites administrativos y negociaciones más finas antes de convertirse en realidad. La presión estadounidense para desplazar a los chinos, podría incidir sobre la obra del ferrocarril. Y por otro lado hay que esperar se conozca a través de qué sistema, los estadounidenses se harían cargo de la ruta 7 cuya licitación, originalmente ganó Cartellone.

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